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Divina Oración

Salmos Para Curar Enfermedades

salmos para curar enfermedades

Pasar por momentos de enfermedad es algo muy desalentador para cualquier persona, sobre todo, si se trata de un problema grave. Este momento puede ser más estresante cuando es alguien de nuestro entorno quien lo está atravesando. Para estos momentos es bueno leer los Salmos para curar enfermedades, ya sea una enfermedad física o mental.

Puesto que, estos salmos son declaraciones de fe poderosas, que nos ayudarán a mantener la calma y a aliviar el dolor de la persona enferma. Estas declaraciones se pueden recitar a solas, o junto a la persona enferma mientras que vigilamos.

En la biblia encontramos varios salmos para curar enfermedades. Pero tengamos presente que la clave para ver la recuperación de cualquier enfermedad es creer. Debes creer con todo tu corazón en la palabra de Dios.

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Salmos 6:2-4

salmos para curar enfermedades - salmos 6

En el Salmo 6 nos encontramos con una poderosa oración de clamor, que es eficaz para curar cualquier enfermedad. Estas palabras las declaró David cuando sentía mucho dolor en su cuerpo a causa de una terrible enfermedad. Y cómo podemos observar el salmista expuso su situación ante el Padre Celestial pidiendo su misericordia.

Pues cuando clamamos a Dios por su misericordia, esta llega en el momento preciso a nuestras vidas. Ya que cuando nos acercamos al Señor en quebrantamiento genuino, él sana todas nuestras heridas.

Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me encuentro enfermo; Cúrame, mi Dios, porque mis huesos se estremecen. También mi alma se encuentra muy dolorida; Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Vuélvete, oh Jehová, para que sea libre mi alma; Sálvame por tu misericordia.

Salmos 23:1-3

salmos para curar enfermedades

Otro de los salmos para curar enfermedades es el salmo 23, David declara “Jehová es mi pastor, nada me faltara”. Una de las declaraciones más poderosas y conocidas para recitar en momentos de enfermedad. Aquí vemos como David tenía la certeza de que Dios lo cuida.

Esto habla de la confianza absoluta que David sentía al considerarse parte de su rebaño. Esta misma confianza es la que debemos desarrollar nosotros como hijos de Dios. De esta manera, lograremos experimentar la paz de Dios.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma y me conducirá por sendas de justicia.

Salmos 28:1-2

salmos para curar enfermedades - salmo 28

Cuando clamamos a Dios para curar alguna enfermedad, puede haber ocasiones donde no veamos una respuesta inmediata. Pero esto no significa que Dios no esté obrando en ese momento. Ya que Dios es nuestro padre y nunca es indiferente ante el dolor.

En el salmo 28 (Uno de los salmos para curar enfermedades más conocido) Podemos ver que David cuando clamó para ser librado de una aflicción, no vio respuesta alguna. No obstante, fue invadido por la duda a tal punto de pensar que Dios lo había olvidado.

Clamaré a ti, oh Jehová. Roca mía, no te olvides de mí, Para que no sea yo, dejado por ti, Igualando, con los que van al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando a ti clamo, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.

Salmos 31:14

En el salmo 31 podemos notar con total claridad, como el Salmista dedica su vida al Señor. y expresa con un tono de alegría la fe y la confianza que siente en su Dios. Luego de haber sido liberado de un problema.

Este pasaje nos enseña, que debemos consagrar nuestra vida al Señor en todo tiempo. Con toda confianza sabiendo que estamos en las mejores manos. Así cualquier problema que acontezca podremos estar seguros que él tomará el control.

Pero yo confío en ti confío Señor, y digo: “Tú eres mi Dios”. Mi vida completa está en tus manos.

Salmos 38:5-9

salmos para curar enfermedades - salmo 38

En este último salmo para curar enfermedades, podemos notar que el salmista tiene el corazón perturbado por un sentimiento de culpa. Sintiendo en medio del proceso la ira de Dios a causa de sus pecados.

Muchas veces las enfermedades pueden venir a causa del pecado. Es por eso, que el sentimiento de culpa perturba en gran manera el corazón del hombre. Y la única forma de encontrar alivio es manteniéndose en el amor de Dios.

Oh Señor, no me reprendas en tu ira; ni me castigues en tu caliente disgusto. Porque tus flechas se clavan en mí, y tu mano me duele. No hay solidez en mi carne a causa de tu ira; Tampoco hay descanso en mis huesos a causa de mi pecado.